"Ensayo sobre la ceguera" de José Saramago - La ceguera del alma


Me sorprendió saber que después de publicar su primera novela Tierra de Pecado, José Saramago haya quedado en silencio por 20 años poniendo de excusa la siguiente frase: "secillamente no tenía algo que decir y cuando no se tiene algo que decir lo mejor es callar". Es sorprendente porque cuando regresa a la literatura lo hace muy bien, logra publicar grandes obras como El Evangelio según Jesucristo o Las intermitencias de la muerte. Su retorno lo lleva a un merecido nobel en 1998. Según la Academia Sueca, sus obras destacaban "por su capacidad para volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía".

Leí "Ensayo a la ceguera", una de sus novelas insignes del portugués. Me gustó mucho por la rapidez de la lectura. Sencilla y ágil. Despierta la imaginación en cada detalle. Hay para esto una técnica instaurada por él mismo: el uso de mayúsculas después de las comas para entender que se trata de un diálogo fluido. Interesante técnica porque permite involucrarte como un miembro más de la conversación. No hay narrador en ese momento, tu formas parte del grupo. Eso se ve por ejemplo en varias escenas de la obra: "No puede ser, Quitarnos la comida, Cuadrilla de ladrones, Una vergüenza, ciegos contra ciegos, nunca pensé que viviría para ver una cosa así, Vamos a quejarnos al sargento." De esta manera se hace dinámica la historia. Una historia que nos muestra lo peor y mejor de la humanidad misma. Nos traslada a un sociedad primitiva en plena modernidad. Es un libro que fácilmente puede ser considerado el origen de todas las películas de catástrofes humanas, como la serie The Walking Dead. La diferencia radica en el análisis profundo de la humanidad de los personajes y sus conflictos internos de cada uno debido a la ceguera que llevan. Al no poder ver las cosas externas, sólo queda ver lo interior de cada persona. Y allí es donde los hombres y mujeres sacan lo que son: seres humanos indefensos y agresivos, valientes y cobardes, solidarios y egoístas, abusivos y víctimas. En esta obra se describe a esa humanidad, tan valiosa y a la vez indescifrable.

Hay tres momentos importantes para mi. La primera se encuentra en la acción política del gobierno por crear y organizar "la cuarentena para ciego". Allí veo la crueldad e ineficacia que pueda caer una sociedad ante lo inesperado. Una sociedad que no sabe organizarse termina por destruirse. La segunda escena que me conmueve es el "sacrificio" de las mujeres por la comida y la venganza posterior. Esto es el reflejo del dominio del placer en el cuerpo de los hombres y de la sociedad misma, reflejo también que los actos pasionales están atados a las venganzas pasionales. La tercera escena es el llanto de la mujer del doctor alrededor de la mesa en la oscuridad de su casa. El llanto de la mujer me conmueve mucho porque entiende que su sufrimiento se ha terminado. Que pudo entender que el mayor pecado del ser humano es ver las cosas horribles que realizan los propios seres humanos. Es quizá este momento donde entiendes porqué Saramago usa esta historia de ciegos para mostrarnos la realidad del ser humano. Una realidad que no vemos y que siempre la evadimos. Hablar sobre el fondo de nuestra humanidad y los problemas que se originan por no ver ese fondo es lo que nos vuelve ciegos. Pudiendo ver, no vemos. Por eso la mujer llora, porque puede ver lo que nosotros no vemos.

José Saramago, logró crear una historia que empieza inquietante, te mantiene siempre a la expectativa y llega a un desenlace sencillo, pero tan reflexivo que logras entender esa capacidad que tiene para hacernos ver una realidad huidiza: día a día nos estamos alejando de nuestro intimidad humana. ¿Qué nos hace humanos? En un tiempo donde sólo vales por lo que muestras o aparentas, leer esta obra puede ser una buena reflexión que ayude a respondernos esta gran pregunta.

Comentarios