"La ciudad y los perros" de Mario Vargas Llosa - Las estructuras de poder



Confieso que leer a Mario Vargas Llosa es un reto. Lo fue al inicio y lo sigue siendo. Pero vale la pena hacerlo, porque al final de la historia, al cerrar la última página del libro, hay una sensación increíble de felicidad inexplicable. Una satisfacción por saber que la literatura sigue siendo esa forma artística de reflejar una realidad (o varias) que no conocemos. Lo dijo él mismo el 7 de diciembre de 2010 en su discurso nobel titulado Elogio de la lectura y la ficción: "La literatura nos permite vivir otras vidas, salir de una cosa reducida y mediocre e identificarnos con destinos extraordinarios, que rompen la normalidad, que nos hacen vivir la grandeza, el heroísmo y a veces la maldad". Creo que no se equivocó al respecto. Seguiré leyéndolo poco a poco para volver a sentir esa inefable satisfacción.

"Los cachorros" fue el primer cuento que leí de él en secundaria. Lo volví a leer hace poco junto con los 6 cuentos que contienen "Los Jefes". Fantásticos. Más allá de su narración entiendo muy bien cómo en los 6 cuentos empieza a reflejar poco a poco las estructuras de una sociedad, de las dictaduras que existen en cada grupos humanos, desde un colegio, un duelo de amigos o hasta la vida de una hacienda. Esa fascinación por retratar las estructuras dictatoriales se encuentra plasmadas en su primera novela, admirablemente escrita a sus 23 años, "La ciudad y los perros". Aquí yace, la grandeza de MVLL. "La morada del héroe" se llamó la novela al inicio, pero ¿quién sería el héroe? ¿El jaguar, el poeta, Leoncio Prado, el teniente Gamboa, el esclavo, el brigadier Arróspide, el serrano Cava, Teresita?. Luego, lo tituló "Los impostores", tal vez por entender que nadie es héroe en esta novela. Finalmente, quedó "La ciudad y los perros", nombre que describe mejor su idea. El no intenta desprestigiar al colegio que lo acogió. MVLL observa en esta realidad, otra vez, cómo el ser humano está condenado a vivir entre circunstancias que no son las deseables. En todas las esferas de una sociedad existe esta difícil situación.

Por ejemplo, los protagonistas tienen una relación familiar quebrada que los obliga a entrar al colegio militar Leoncio Prado. El padre de el Esclavo, Ricardo Arana, intenta educarlo como hombre. El jaguar no tiene más opción si desea irse de la casa de su tía. El poeta, es el mayor castigo a su relajo académico; mientras que Teresita está condenada a la vida de ama de casa. Aquí, todos son víctimas de esas consecuencias que trae "La ciudad" y sus problemas sociales. Dentro deberían ser todos iguales, pero no ocurre eso. "Los perros" toman conciencia de esas estructuras de poder desde que ingresan. Ellos, deben entrar al sistema de poder, para poder sobrevivir. El Círculo, debe existir para sobrevivir. Hay un código de honor invisible que nadie quiere romper, pero termina por romperse cuando los conflictos aparecen. El teniente Gamboa por ejemplo, aprende a que la vida real está muy alejada a lo que él se imaginaba y paga caro su valentía. Los oficiales demuestran mantienen todo su poder. El Boa, el Rulos, el negro Vallano seguirán siendo personajes secundarios en la ciudad, así como los padres del Esclavo, regresando a la ciudad sin su único hijo. El serrano Cava, paga las injusticias de todos al ser el único que tiene ideal de ser un gran militar y ver cómo esos ideales se desgarran junto a sus insignias. El brigadier Arróspide termina por enfrentarse a las subestructuras que lo acompañaron en el colegio. Incluso el poeta, rehace su vida privilegiada al final de cuentas. Todo estos breves pasajes muestran cómo las estructuras de poder están presentes en la realidad de los seres humanos. Aquí está el origen de esa mirada, la descripción de lucha contra el poder, que MVLL plantea en toda las demás obras como Conversación en la Catedral.

Comentario aparte, es disfrutar del estilo literario que tiene. Envuelve, engaña, distrae, juega con el tiempo, narra y logra armar un rompecabezas inmenso. Cada párrafo es un pequeño pedazo de un gran mozaico, lo bueno es que estos pedazos vienen desordenados hasta el final de la novela. 

Es quizá por esa forma cómo se hace literatura que al terminar de leer "La ciudad y los perros" uno quiere empezar de nuevo a leerla. Historia única, literatura moderna. Pero, este análisis sólo muestra cómo en cada escena de la vida de los personajes creados por MVLL se refleja lo que en realidad existe en nuestros tiempos, un gran armazón dictatorial que es capaz de meterse en todas las esferas de la vida humana. Desde la familia hasta las más altas esferas de una sociedad. Y que es muy difícil superarlo, pero no imposible porque estoy convencido que el Jaguar es el gran héroe en esta jauría social. 



El premio Nobel de Literatura 2010 se lo dieron "por su cartografía de las estructuras del poder y sus imágenes de la resistencia, rebelión y derrota del enemigo". He analizado brevemente su primera novela y lo tiene muy merecido.

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