Bohemia y Versos

Se aproxima desesperadamente un año más de mi vida. Los preparativos (ambientación, música, comida, etc.) han quedado listos para ser destruidos durante la noche, como siempre. Sin embargo, en este pronto infierno, he encontrado, sentado en este mueble y sin quererlo, un poco de tiempo para ponerme a pensar en lo que sucederá esta noche. “Algunos llegarán más temprano, pero la gran mayoría empezará a llegar a las once y media por lo menos. La sala de mi casa se convertirá de repente en un bar nocturno barranquino y los muchachos, al pasar de las horas y nadando en un mar de copas, caerán uno por uno en el mejor lugar donde su humanidad se acomode. Así, morirá la noche y con ella yo también. Al revivir junto con el amanecer, notaré que mi casa quedará hecha una tragedia griega y recordaré que mi cumpleaños llegó a su fin”. La desesperación me invade nuevamente. Me he quedado dormido y ya está cerca la noche. La casa está con miedo y prueba de ella es su silencio. Tengo que ir a alistarme para el evento. Versos y bohemia están por comenzar.


(Este pequeño texto lo escribí en el 2003. Antes de organizar mi cumple 18)

Comentarios