El derecho de la protesta en el orden constitucional


El derecho a la protesta está establecido en un Estado de Derecho. Pero, esa no es la única opción. En una democracia representativa existen diferentes mecanismos que tiene el pueblo para ejercer control sobre sus representantes. La mejor opción es el sufragio universal. Esta es la protesta más excelsa en una democracia porque separa al hombre civilizado del bárbaro violento. Elegir a nuestros representantes es la máxima expresión de un demócrata porque al entregarle el voto a alguien (y no a otro) es estar a favor (o en contra) de una postura política. Incluso, en la derrota, un verdadero demócrata sabe vivir en democracia porque, si respeta el orden constitucional, podrá volver a protestar cada cierto tiempo con su voto. En una república los ciudadanos le brindan legitimidad a quien respeta la legalidad, no al más fuerte ni al más demagogo.

Es verdad, tienes derecho a protestar si no estás de acuerdo con las políticas establecidas. Yo no tengo nada que protestar porque el gobierno de Merino es legítimo y legal. El Congreso respetó el orden constitucional para vacar al presidente. Una vacancia hecha por congresistas elegidos legítimamente por la mayoría de los ciudadanos que tuvieron los mismos derechos que tú. ¿No es altanería hacer marchas creyendo que la mayoría de los peruanos eligió mal a los congresistas? Si tu candidato no está en este congreso, entonces te va a doler mucho saber que eres la minoría. 

Es verdad, tienes derecho a protestar y que se oiga tu voz saliendo a las calles si te sientes indignado. Yo no saldré porque considero que vacar al corrupto de Vizcarra fue un acto de dignidad para el país. Y también creo que su caída ha sacado a mucha gente corrupta del poder. Es verdad, tienes derecho a protestar de mil maneras, como salir con tu olla desde tu ventana o cambiar tus fotos de perfil, pero no tienes derecho de justificar tu indignación con actos de violencia. Yo no apoyaré esta marcha porque no quiero que oportunistas (y vándalos) me usen para sus fines. La violencia no me representa. No seré cómplice de estos falsos líderes que se aprovechan de las pasiones de la gente para crear el caos, la anarquía y llegar al poder. No. 

Yo soy más libre que tú en ese sentido, porque domino mi indignación y la canalizaré civilizadamente en las urnas. No soy un tonto útil para creer que así se van a cambiar las cosas en el país, no soy tan ingenuo (como muchos) para creer que esta marcha la organiza “el pueblo”. Hay que ser ciego para no darse cuenta de que detrás de esta convocatoria hay gente que está dirigiendo la opinión pública. Yo no seré un esclavo más de lo políticamente correcto. 

Valoro mucho mi libertad. Yo fui verdaderamente libre cuando protesté contra la disolución del Congreso porque me parecía un acto ilegítimo e ilegal. Como buen demócrata esperé la decisión del Tribunal Constitucional y, aunque su sentencia me pareció injusta, lo acepté, porque así somos los que amamos el país y respetamos el orden constitucional. Protesté libremente las políticas que hizo el gobierno de Vizcarra durante más de dos años porque me parecían pésimas (sobre todo en el ámbito educativo), pero acepté que su gobierno era legítimo porque sabía que solo manteniendo el orden constitucional llegaría el verdadero cambio. En todo este tiempo fui libre, no dejé que otros hablen por mí. 

Un verdadero demócrata sabe que la protesta más digna, la estocada final a los corruptos, se dará en las urnas y no en las calles. Yo sí valoro mi voto democrático.


Este fue un comentario publicado el 12 de noviembre del 2020, durante los días más conflictivos de las marchas violenteas contra el presidente Merino. Palabras contracorrientes en plena época de críticas duras y desmedidas a Merino quien tuvo que renunciar el 15 de noviembre del mismo año.

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